El Ministerio de Energía y Minería aprobó el ingreso de tres nuevos agentes generadores del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) a partir de proyectos sustentados en paneles solares que suman 145 Mw de potencia y comienzan a funcionar en Mendoza y Salta.

Las autorizaciones fueron concedidas a las compañías Kutek Energía S.A., para su parque solar Lavalle (en territorio mendocino); Walta Energía S.A., para el parque Luján de Cuyo, en la misma provincia; y Fieldfare Argentina II SRL, para su central Proyecto Solar FV La Puna.

La habilitación solicitada por Kutek corresponde a una potencia de 20,2 Mw mientras el emprendimiento de Walta añadirá 25 Mw, y en ambos casos la electricidad generada se conectará con estaciones transformadoras vinculadas a instalaciones de Edemsa (la Empresa Distribuidora de Electricidad de Mendoza S.A.).

Fieldfare, en tanto, aportará 100 Mw de potencia nominal desde su central instalada en el departamento salteño de Los Andes, y se conectará al Sistema Argentino de Interconexión a través de la línea de alta tensión Cobos-Andes, operada por el transportista internacional Interandes S.A.

El suministro de los tres proyectos se asimila al de una central termoeléctrica pequeña, si bien supera ampliamente al de generadores como algunos de Pampa Energía (como Piquirenda, en Salta, 30 Mw) y de Albanesi (Riojana, en La Rioja, 40 Mw; Generación Frías y La Banda, Santiago del Estero, 60 y 32 Mw, respectivamente).

A modo de comparación, los nuevos emprendimientos solares equivalen asimismo a otras tres centrales térmicas del mismo grupo Albanesi: Independencia, en Tucumán, de 120 Mw; Roca, en Río Negro, de 130 Mw; y Solalban, en Bahía Blanca, de 120 Mw.

Las autorizaciones oficiales a las centrales mendocinas y salteña se formalizaron a través de las resoluciones 231 a 233 de la Secretaría de Energía Eléctrica, que firma su titular, Alejandro Sruoga, y se publican en el Boletín Oficial.

El visto bueno nacional se otorgó luego de que los gobiernos de Mendoza y Salta aprobaran los respectivos estudios de impacto ambiental y social de las nuevas centrales, así como las exigencias de la normativa vigente en cuanto a documentación societaria y comercial.